Las primeras citas ya son suficientemente estresantes sin la presión añadida de las expectativas sobre el alcohol. Puede que te preocupe que no beber te haga parecer aburrido o que necesites dar explicaciones. La realidad es que la conexión genuina ocurre más fácilmente cuando estás completamente presente.

What to Say:

Eligiendo el Lugar Correcto

La mayor ventaja que tienes en una primera cita es elegir a dónde ir. Sugiere una cafetería, un lugar de postres, un paseo por un parque, un museo o un restaurante conocido por su comida más que por su bar. El lugar marca el tono de toda la cita.

Si tu cita sugiere un bar, tienes opciones. Puedes contra-sugerir un lugar diferente, o puedes ir al bar sabiendo que la mayoría de los bares también sirven excelentes bebidas sin alcohol. Cualquier enfoque funciona -- lo que importa es que estés cómodo.

El Momento de '¿Quieres un Trago?'

Este momento llegará, y no tiene que ser incómodo. Cuánto compartes sobre tu sobriedad en una primera cita es totalmente tu elección. No estás obligado a explicar toda tu historia a alguien que acabas de conocer.

Un simple 'no bebo, pero estoy feliz con un café' es una respuesta completa. La mayoría de las personas seguirán adelante sin pensarlo dos veces. Si insisten, su reacción te dice algo valioso sobre si son la persona adecuada para ti.

Qué Pedir

Las cafeterías y restaurantes lo hacen fácil. Pide lo que te suene bien -- un café con leche especial, un jugo fresco, agua con gas con la comida o un postre que hayas querido probar.

Si terminas en un bar o coctelería, la mayoría ahora ofrecen menús dedicados de mocktails. Pregúntale al bartender qué recomienda sin alcohol. Esto puede convertirse en un tema de conversación divertido con tu cita.

Manejando los Nervios de la Primera Cita Sin Alcohol

Parte de la razón por la que las citas y el alcohol están tan entrelazados es que el alcohol adormece la ansiedad. Sin él, necesitas otras formas de manejar los nervios. La buena noticia es que los nervios sobrios llevan a conexiones auténticas.

Antes de la cita, haz algo que te calme -- ejercicio, una caminata, una llamada con un amigo. Recuérdate que el objetivo no es actuar sino descubrir si disfrutas la compañía de esta persona. Ese cambio de mentalidad quita la presión.

Después de la Cita

Uno de los regalos inesperados de las citas sobrias es la memoria cristalina. Recordarás cada detalle de la conversación, cada risa, cada momento de conexión real. Sabrás exactamente cómo te sientes sobre esta persona sin que el alcohol nuble tu juicio.

Si la cita fue bien, sabes que fue el verdadero tú quien se presentó. Si no fue bien, puedes seguir adelante sin preguntarte qué dijiste o hiciste. De cualquier manera, ganas.