El duelo es uno de los detonantes más poderosos para beber. Un funeral o velorio combina emociones intensas, presión social y a menudo una barra libre o botellas que se pasan en memoria de la persona que ha fallecido. Mantenerte sobrio durante el duelo es una de las cosas más valientes que puedes hacer, y honra tanto a ti mismo como a la persona que estás llorando.

What to Say:

Preparándote Emocionalmente

Un funeral no es como otros eventos sociales. Lo que está en juego emocionalmente es fundamentalmente diferente. Antes de asistir, reconoce ante ti mismo que esto será difícil y que el duelo puede detonar antojos intensos. Esto no es debilidad -- es naturaleza humana. Nombrar el desafío te da poder sobre él.

Contacta a alguien de tu red de apoyo antes del servicio. Dile a dónde vas y pregunta si puedes comunicarte durante o después. Si tienes un terapeuta, consejero o padrino, hazle saber. Tener una red de seguridad antes de que llegue la ola emocional es crítico.

Durante el Servicio y la Reunión

El servicio en sí rara vez involucra alcohol. Los momentos más difíciles vienen en el velorio, la recepción o la reunión en la casa de alguien después. Estos eventos a menudo presentan alcohol como una forma para los dolientes de sobrellevar y conectar. Puedes estar presente en estas reuniones sin beber.

Date permiso para alejarte cuando lo necesites. Siéntate en tu auto cinco minutos. Camina alrededor de la cuadra. Quédate en la cocina. Nadie en un funeral te juzgará por necesitar un momento. Todos ahí están procesando su propio duelo.

Qué Beber en Su Lugar

En un velorio o recepción, generalmente hay opciones simples sin alcohol disponibles: café, té, agua y refrescos. En muchas culturas, el café es la bebida predeterminada en reuniones funerarias y nadie pensará dos veces sobre una taza en tu mano.

Si la reunión incluye brindis al fallecido, levanta tu taza de café o vaso de agua. El brindis es sobre el recuerdo y el amor, no el líquido en tu taza. Tu presencia y tus palabras honran a la persona que perdiste.

Manejando el Duelo Sin Adormecerlo

La tentación de beber en un funeral no es sobre presión social -- es sobre querer que el dolor se detenga. El alcohol promete adormecimiento, y en medio del duelo, el adormecimiento puede parecer misericordia. Pero adormecer el duelo no lo procesa. Solo lo retrasa y lo complica.

Déjate sentir la tristeza. El duelo sobrio es crudo y real, pero también es honesto. Le estás dando a la persona que perdiste el respeto de tu luto completo y sin distorsión. Cuando la ola de emoción llegue, respira a través de ella. Pasará. Y del otro lado, seguirás de pie.

Después del Funeral

Los días después de un funeral pueden ser más difíciles que el día mismo. La adrenalina se desvanece, las personas de apoyo se van a casa y te quedas con el peso silencioso de la pérdida. Aquí es cuando muchas personas recaen, no en el evento sino en el silencioso después.

Ten un plan para los días siguientes al funeral. Programa tiempo con tu persona de apoyo. Mantén tu rutina. Sé gentil contigo mismo pero mantente vigilante. El duelo toma tiempo, y la sobriedad te da la claridad para atravesarlo a tu propio ritmo, sin agregar arrepentimiento a tu dolor.